
El 12 de junio se instauro a nivel mundial como día de lucha mundial contra el trabajo infantil , pero a que llamamos trabajo infantil? Es a lo que vemos o a los que no queremos ver, que es un forma de ocultar la realidad, vamos a un ejemplo para clarificar, cuando un niño menor de 16 años está en un carro lleno de cartones algunos decimos ese chico está trabajando, otros dicen esta acompañando al núcleo familiar , en el desempeño de la tarea, lo mismo pasa en la quintas cuando hay grupos familiares enteros realizando la tareas laborales, esto para muchos es trabajo infantil casi lindando con la explotación infantil, yo lo veo así, se me viene a la mente las cosechas de manzanas, de ajo, de algodón, de tabaco, etc., hay cantidad de núcleos familiares trabajando entre ellos muchos niños, que son hijos de los contratados a los que se denomina trabajador golondrina, acá no hay mucho para discutir.
Vayamos a las grandes ciudades donde los chicos limpian vidrios, piden plata, hacen malabares, venden distintas cosas , siempre nos referimos a los menores de 16 años , chicos y chicas, esto también es trabajo infantil y no tiene que importar si son una estrategia familiar de supervivencia , es trabajo infantil, un niño arrastrando un carro con cartones está trabajando, uno colgado pidiendo plata está trabajando, y ni hablar de las nenas que ya con doce o trece años trabajan cuidando chicos, limpiando casas.
La lucha contra el trabajo infantil si no va acompañada de una campaña de trabajo para los padres es una lucha perdida, si tan solo se piensa en respuestas con la asignación universal por hijo, con las tarjetas para la compra de alimentos o con planes sociales solamente eso no sirve , la dignidad la da el trabajo, la superación personal en lo laboral da satisfacciones y crecimiento en lo familiar, las interacciones entre las personas o compañeros de trabajo son totalmente necesarias para la socialización e intercambios culturales, de valores, muchos de nosotros renegábamos cuando teníamos que ir a comer un asado con los compañeros de trabajo de nuestros padres, pero después jugábamos al futbol, a las cartas, nos reíamos de las cosa que contaban, en realidad nos traspasaban la cultura del trabajo, casi sin explicarnos nada, también muchos vivimos la jubilación anticipada, la renuncia acordada de la cual te daban una pequeña indemnización y sabias que si no sabias un oficio nunca más conseguías trabajo y fuimos testigos de las primeras frustraciones por no conseguir trabajo a los 30 menos s loa 40 ni pensar a las 50, también fuimos testigos de ese corrimiento laboral donde lugares que ocupaban con un titulo dela primaria ya se exigía un titulo secundario y los más doloroso de todo es que fuimos testigo del trabajo infantil, de la explotación laboral y durante un tiempo fuimos hasta cómplices con nuestro silencio, pero ahora ya basta unámonos en la lucha contra el trabajo infantil digamos en voz alta y con energía el trabajo es para el adulto ni para el niño, niña.
Vayamos a las grandes ciudades donde los chicos limpian vidrios, piden plata, hacen malabares, venden distintas cosas , siempre nos referimos a los menores de 16 años , chicos y chicas, esto también es trabajo infantil y no tiene que importar si son una estrategia familiar de supervivencia , es trabajo infantil, un niño arrastrando un carro con cartones está trabajando, uno colgado pidiendo plata está trabajando, y ni hablar de las nenas que ya con doce o trece años trabajan cuidando chicos, limpiando casas.
La lucha contra el trabajo infantil si no va acompañada de una campaña de trabajo para los padres es una lucha perdida, si tan solo se piensa en respuestas con la asignación universal por hijo, con las tarjetas para la compra de alimentos o con planes sociales solamente eso no sirve , la dignidad la da el trabajo, la superación personal en lo laboral da satisfacciones y crecimiento en lo familiar, las interacciones entre las personas o compañeros de trabajo son totalmente necesarias para la socialización e intercambios culturales, de valores, muchos de nosotros renegábamos cuando teníamos que ir a comer un asado con los compañeros de trabajo de nuestros padres, pero después jugábamos al futbol, a las cartas, nos reíamos de las cosa que contaban, en realidad nos traspasaban la cultura del trabajo, casi sin explicarnos nada, también muchos vivimos la jubilación anticipada, la renuncia acordada de la cual te daban una pequeña indemnización y sabias que si no sabias un oficio nunca más conseguías trabajo y fuimos testigos de las primeras frustraciones por no conseguir trabajo a los 30 menos s loa 40 ni pensar a las 50, también fuimos testigos de ese corrimiento laboral donde lugares que ocupaban con un titulo dela primaria ya se exigía un titulo secundario y los más doloroso de todo es que fuimos testigo del trabajo infantil, de la explotación laboral y durante un tiempo fuimos hasta cómplices con nuestro silencio, pero ahora ya basta unámonos en la lucha contra el trabajo infantil digamos en voz alta y con energía el trabajo es para el adulto ni para el niño, niña.
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